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Mo.Ca.Se, 20 Años

El día 3 de agosto de 2010 teníamos previsto un viaje de trabajo, las actividades tenían  como destino San Miguel de Tucumán pero unos días antes recibimos una invitación: Festejar los 20 años del Mo.Ca.Se, 
obviamente confirmamos enseguida nuestra presencia. 

Como no podía ser de otra manera, la sede del Mo.Ca.Se en Quimili fue la anfitriona, así que junto a mis compañerxs viajamos 446 km. desde la capital tucumana hasta el lugar.
Quimili se encuentra  ubicada a 200 kilómetros al noreste de la ciudad de Santiago del Estero, y ahí funciona desde hace 10 años la casa central del Movimiento Campesino Indígena, es el corazón de los campamentos, plenarios y encuentros de todo el movimiento. Los festejos no podían darse en otro lugar, duró varios días  y salojaron más de mil jóvenes de movimientos sociales y organizaciones de América Latina con latitudes y realidades diferentes. 

Participamos de varias charlas y debates y alguien dijo algo que me quedó grabado: “Hay que ir sembrando en cada lugar, para que las semillas den sus frutos”.
Al rato aparece un compañero del Movimiento Campesino Indígena Nacional de la provincia de Salta y empieza a contar que durante el día se había hecho una recorrida por el pueblo, y todxs los que habitan ese suelo se  mantienen firmes en la defensa de sus derechos: tierra, trabajo y soberanía alimentaria, y todxs levantan la bandera de la dignidad y el cambio social.
El pueblo entero estaba de fiesta, las calles y la plaza se llenó de campesinos quienes marchaban garabateando en el aire y en las paredes los reclamos que se convierten en consignas de lucha: 
"la soja mata"; "la tierra es nuestra"; 
"agua y tierra = vida"; "reforma agraria integral"; "la soja desaloja", entre las más escuchadas.
Antes de emprender el regreso, pase por una galería donde los mismos campesinos armaron una feria con una gran cantidad y diversidad de productos. Además de comprar algunas conservas, me compre un libro llamado "Las Memorias de los orígenes de la central campesina de Pinto".
En viaje de vuelta a San Miguel de Tucumán empecé a leer el libro, lo continúe y lo termine ya en Buenos Aires. En ese libro me encontré con algunos testimonios que dejan al descubierto una realidad que poco se conoce y que a pesar de los kilómetros de distancia, es una realidad cercana porque la padecen nuestros compañeros y compañeras, nuestros compatriotas que trabajan de sol a sol, resisten y luchan. 

Algunas declaraciones textuales del libro que llenan de impotencia y al mismo tiempo de compromiso por lo colectivo, por la otredad.

Testimonio 1:
“El monte significa muchas cosas para nosotros. Sin monte no hay vida, porque el monte quiere decir mucho para el mantenimiento de los animales, comida para los animales y también nosotros usamos el monte para hacer muchas cosas aquí en el campo, tanto así para hacer las casas, para la leña, el carbón. Y el fruto es un alimento para los animales y para nosotros; nosotros también comemos el fruto y hacemos dulce, vendemos y con esa plata compramos mercadería. Y bueno, si no hay monte uno está respirando un montón de contaminaciones, el monte salva  las contaminaciones donde vivimos nosotros. Por eso, donde no hay monte, hay contaminación, muchas enfermedades, y donde hay monte, no”. (Cristina, 2000)

Testimonio 2:
C: Como a las cinco de la tarde aparece la camioneta. Aparecen los tipos que manejaban la topadora, y adentro de la camioneta llevaban una escopeta, cartuchos. Nosotros les hemos aparecido como veinte a los tipos, y los vamos a apurar para que saquen la topadora. Y no querían entrar y nos decían que no  y le hemos exigido. Le hemos dicho “les damos dos horas para que entren y saquen la topadora”, y ellos que no, que la topadora  estaba echada a perder, que no la pueden sacar, que tenían que arreglarla. Hemos empezado a apurarlos y nos dicen que disculpen, que le estaban poniendo el radiador a la topadora. “Dentro de media hora más y salen”. Y  ahí los vamos a apurar que si no salen en esa media hora entramos todos nosotros y prendemos fuego a todo lo que está allá.
Testimonio 3:
“Yo estoy acostumbrada. Si habremos sufrido con los compañeros…El frío, la lluvia, las caminatas…A mí me da más fuerza. Yo veo que eso da más fuerza. Y ahí vamos, en esa lucha. Y ahora doy gracias a Dios porque tengo animales. Si no entraba en la organización a lo mejor no iba  a vivir aquí y tampoco iba a tener animales. Directamente, si no conocíamos a la organización no íbamos a vivir aquí porque ya nos tenían para sacar”.
En este momento histórico la posibilidad de quedarse aparece con la lucha por la tierra que los campesinos empiezan a liberar y que se encarna en el             Mo. Ca. Se. El Movimiento Campesino de Santiago del Estero está conformado por  11 federaciones zonales que nuclean a más de 150 comunidades rurales. Es una entidad de representación de los Pequeños Productores de la Provincia, que inició sus actividades en 1989, agrupando a las organizaciones existentes en ese momento con el objetivo de buscar soluciones comunes a problemas comunes: representar  a los campesinos ante organismos estatales y no gubernamentales, apoyar las peticiones de las organizaciones que lo integra, respetar su autonomía para promover la capacitación en cooperativismo y generalismo y por sobre todas las cosas, para mejorar la calidad de vida de los pequeños productores.
Actualmente, el Mo.Ca.Se., agrupa a unas 6 mil familias campesinas que cultivan entre 15 mil y 19 mil hectáreas de algodón, entre  150 mil y 200 mil vientres caprinos y otros productos destinados al autoconsumo. En la historia de Santiago del Estero se recuerdan muchos episodios tristes de desalojos violentos: se destruyen los ranchos mediante incendios, llegan con topadoras para arrasar a las familias campesinas.
La posesión veinteñal es ley y da derecho en nuestro país, sin embargo,  los jueces de paz, la policía, y hasta los jueces suelen actuar tendenciosamente a favor de las empresas. 
Actualmente, estas empresas que dicen traer progreso arrasan con miles de hectáreas de bosques empeñando el futuro mientras los sistemas productivos campesinos sostienen los recursos naturales.



Comentarios

  1. que lindas experiencias vividas! cuanto lograste desde abajo como una hormiguita, pasando de ministerio en ministerio, atras de un escritorio,en una oficina ( te acordas como te aburrias??). y ahora con esto que tantas cosas nuevas te hizo descubrir realidades muy lejanas a nustro dia a dia, me alegro mucho y estoy orgullosa de verte contenta y trabajando de lo que estudiaste, q siga asi!!! vamos con el blog!! mucha mierda

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  2. La verdad encontraste tu medio, tu lugar. Con la tierra y la gente que conozcas vas a vivir las experiencias más sentidas que nuestro trabajo nos puede dar y a través de este Blog vas a poder revivirlas y compartirlas, para que los que estamos en nuestras oficinas y hogares sepamos un poco de lo que pasa "allá afuera".
    Dar a conocer esta historia es una forma de colaborar y, quien dice, hacer justicia.
    Te felicito, sos una gran comunicadora, con un gran corazón y hambre de justicia y buenas costumbres.
    Adelante con tu lucha amiga, acá te estaremos acompañando!

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