Centro Cultural de la Cooperación. La boletería se encontraba vacía, la entrada eran para la primera fila, me dirigí a la sala y mientras esperaba que comience la función observaba curiosamente el lugar, algunos cuadros colgados en lo alto de la pared, sillones, una mesita y gente que aguardaba el inicio de la obra. Apenas unos minutos más de las 20:15 ingresé a la Sala Raúl Gonzáles Tuñón, me ubique en las butaca y pocos tiempo después empezó lo que en un primer momento creí que era la función. La música de estilo ruso que recreaba la historia sonaba algo fuerte, que junto al juego de luces causaban especulación y ansiedad en el espectador, mientras la puerta de la sala permanecía abierta iba entendiendo esta nueva y extraña forma alternativa de hacer teatro. Por fin se ven, salieron a escena ya. Sin embargo, lo más curioso de todo esto es que cuando los actores ya se estaban frente al público, fueron ellos mismos quienes comenzaron a armar la escenografía, la cua...