Lo que fueron años de lucha,
batallas, debates y acuerdos entre comunicadores, periodistas, audiencia, organizaciones
libres del pueblo y la comunidad en general, como es la Ley de Servicio de Comunicación
Audiovisual (26.522) sancionada en el 2009, puede ser borrada de un plumazo a
través de un DNU bajo un gobierno que apenas lleva un poco más de 20 días de
gestión.
Lo que antecede a la Ley de Servicio
de Comunicación Audiovisual es la Ley de Radiodifusión (22.285) que surgió en
la dictadura y tuvo más de 200 modificaciones o normas complementarias desde la
vuelta de la democracia. Casi todos los presidentes presentaron proyectos para
cambiarla, pero ninguno de ellos había avanzado hasta ahora.
La ley 22.285 fue promulgada por
Jorge Rafael Videla el 15 de septiembre de 1980 para fijar "los objetivos,
las políticas y las bases" que tenían que "observar los servicios de
radiodifusión". En ese momento, también fue creado el Comité Federal de
Radiodifusión (Comfer).
Años más tarde, y con ánimo de impulsar
la pluralidad de voces en pleno auge de la democracia, el 26 de abril de 1988,
el entonces presidente Raúl Alfonsín envió al Congreso un proyecto que se
apoyaba en un trabajo del Consejo de Consolidación de la Democracia. Un año
después, envió otra iniciativa. Ninguna de las dos avanzó.
Poco después, recién llegado a la
presidencia, Carlos Menem derogó el artículo 45, que negaba a las empresas
periodísticas extender su actividad al campo de la radiodifusión. Así quedaba
abierto el camino para la privatización de los canales 11 y 13 (que se hizo el
23 de diciembre de 1989, cuando Telefé y Artear se hicieron cargo de las
emisoras). Canal 2 y Canal 9 ya habían regresado a manos privadas en 1983, poco
antes del fin de la dictadura.
En noviembre de 1996, el gobierno de
Menem mandó al Senado un proyecto para cambiar la ley de radiodifusión. Nunca
avanzó.
Meses más tarde, durante un encuentro
con la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), Menem prometió
que una nueva ley de radiodifusión sería aprobada en 1998. Pero el único
movimiento sobre el tema que hubo aquel año consistió en un decreto de
necesidad y urgencia que posibilitó a los titulares de licencias radiales a
transferir sus acciones aunque no hubieran pasado cinco años desde el inicio de
las emisiones.
Durante agosto y septiembre de 1999,
justo antes de las elecciones presidenciales, los dos principales candidatos,
Eduardo Duhalde y Fernando de la Rúa, debatieron sobre la ley de radiodifusión
y se declararon en favor de una rápida reforma.
Duhalde decía que todos los sectores
y partidos políticos tenían que "tratar de cero" un nuevo proyecto
que respetara a las emisoras pequeñas, "evitando la anarquía".
De la Rúa prometía "una nueva
ley, moderna y actualizada, cuya consigna básica sea no restringir, sino
ampliar y asegurar la libertad de prensa".
Antes de las elecciones, Menem volvió
a cambiar la ley por decreto: autorizó que cualquier persona física o sociedad
comercial fuera titular de hasta 24 licencias de radio o televisión en todo el
país, modificando el tope de cuatro admitidas hasta entonces.
Ya en el poder, De la Rúa anunció en
marzo de 2000 la decisión de sacar una nueva ley. Seis meses después, el
Gobierno concluyó la redacción de un anteproyecto para fijar nuevas reglas en
el mapa de la radio y la TV. La iniciativa introducía un nuevo régimen de
competencia para los propietarios de los medios y fijaba límites para la
adjudicación de licencias. Las críticas de los directivos de los principales
grupos propietarios de radios y emisoras de televisión no tardaron en llegar, y
la crisis económica condenó al olvido el proyecto.
Ya en los años más recientes, Néstor
Kirchner evitó promover cambios en la ley y su medida más fuerte respecto del
sector fue el decreto de 2005 que extendió por 10 años las licencias de
radiodifusión.
Fue en el gobierno de su esposa
cuando el kirchnerismo decidió involucrarse de lleno, y en medio de una
creciente confrontación con la prensa, en la reforma total de la ley que regula
a los medios.
UNO
POR UNO: Qué responsabilidades tomaron
- Videla:El gobierno militar saca en 1980 la ley de radiodifusión, que regula la actividad con gran preeminencia del Estado y crea el Comfer como órgano de control.
- Alfonsín: En su gestión envía dos proyectos de ley para cambiar la normativa de la dictadura. Ninguno de los dos avanza.
- Menem: Fue el más activo impulsor de cambios en los medios. Permitió la privatización de los canales 11 y 13, autorizó a los dueños de licencias a venderlas y amplió de 4 a 24 la cantidad de licencias que podía tener una empresa. Amagó con impulsar una nueva ley, pero nunca lo concretó.
- De la Rúa: Desde la campaña electoral, dijo que iba a promover una nueva ley de medios. Presentó un proyecto en 2000 y otro en 2001, pero no tuvo eco en el Congreso y se diluyó en medio de la crisis económica.
- Duhalde: Cinco días antes de dejar el poder, en mayo de 2003, firmó un decreto que autorizó a las administraciones provinciales a tener un canal de TV abierta y una radio AM, y a los municipios a disponer del servicio en FM.
- Néstor Kirchner: No presentó proyectos de reforma de la ley. Pero en 2005 emitió el decreto que amplió por 10 años las licencias de radiodifusión vigentes.
- Cristina Kirchner: Impulsó la nueva ley, con fuertes restricciones a los medios privados.
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