Ludmila Taraborelli es coordinadora de la
Fundación Botellas de Amor, una entidad sin fines de lucro que se dedica al
desarrollo sostenible a partir del reciclado de plásticos y su posterior
elaboración en parques infantiles y mobiliario urbano.
Por Lic. Vanesa Mari
Botellas de Amor, es una entidad sin ánimo de lucro fundada en el año 2017, que se dedica al desarrollo sostenible y mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades vulnerables, mediante una estrategia innovadora dirigida a instituciones, empresas y comunidades.
La propuesta de reciclado consiste en llenar botellas con residuos plásticos, los cuales, una vez recolectados pasan por un proceso de transformación y luego son utilizados para la elaboración de parques infantiles, mobiliarios urbano y viviendas en beneficio de la población.
Para conocer más sobre esta iniciativa latinoamericana, y aquí en Argentina con una de sus sedes en la calle Bermejo 1155 de Bernal, conversamos con Ludmila Taraborelli, una representante local. En la charla, conocimos más sobre el funcionamiento de la Fundación, que alcanza no sólo establecimientos educativos, sino también empresas y a la comunidad en general.
¿Hace cuánto tiempo trabajas para la Fundación?
¿Conocías previamente sobre esta ONG?
-Trabajo
hace casi 3 años y un mes en Botellas de Amor. No ingresé como voluntaria, sino
que ingresé directamente como coordinadora porque el proyecto lo trajo la
directora, que es allegada mía y me lo propuso.
No conocía previamente el
trabajo de la ONG porque el único lugar que existía era en Colombia. En el año
2018, de la mano de “4 de madera plástica”, la empresa que se dedica a la
fabricación de madera plástica y realiza la transformación del material, nos arengó
para que arranquemos.
¿Cómo es la articulación con las instituciones
educativas, empresariales y la comunidad en general?
- Respecto
a las escuelas, hay un proyecto que se envía a las docentes para poder trabajar,
y en cada institución se generan puntos de acopio para que toda la comunidad
educativa pueda acercar sus “botellas de amor”.
Respecto a las empresariales,
la modalidad es un poco similar a la que tenemos con educativa, pero con la
diferencia que a las empresas se les pide ayuda con el transporte y con la
logística. Es decir, que no quede solamente en llenar botellas dentro de las
oficinas, sino que se empiece hacer eco en el afuera. Y con la comunidad
en general, nos manejamos a través de las redes sociales, invitando a toda la
gente a llenar una botella y llevarla a los puntos de acopio más cercano que
están en los distintos barrios.
En esta tarea de
articulaciones, la directora se encarga del empresarial y yo me encargo de toda
la parte social y comunicación.
¿De qué manera organizan la colecta de botellas
llenas de envases plásticos?
-Dependiendo el punto: hay
veces que las pueden traer, hay puntos en que son traídas por voluntarios, hay
municipios que pueden enviarlas, y hay empresas que muchas veces aportan
transportes y nos ayudan a traer “botella de amor” a la Fundación que queda en
Bernal. La Fundación no tiene ningún subsidio
estatal ni de ninguna otra institución. A veces, contamos con la ayuda de “4 de
madera”, una empresa que se dedica a la fabricación de madera plástica
transformando los residuos en alternativas para la construcción. La ayuda que
recibimos de esta empresa no es desde el lugar monetario, ni tampoco haciendo
una transferencia de dinero ni nada por el estilo, sino prestando sus espacios,
sus servicios y sus empleados.
El mobiliario que producen: ¿es donado a otras instituciones que lo necesitan, o también a particulares? ¿Podrías explicarnos cómo funciona la distribución?
Foto Instagram: Juegos infantiles en madera plástica
¿Cómo dan a
conocer su trabajo y concientizan a la población? ¿Poseen redes sociales,
campañas en medios de comunicación?
-Somos muy creyentes que los medio de comunicación quedaron vintage, quedaron antiguos. Si no fuera por las redes sociales tanto como Instagram, Facebook, LinkedIn o YouTube, la Fundación no hubiera tomado el revuelo que tomó.Hoy para una Fundación sin fines de lucro pagar una publicidad en un medio tradicional hubiese sido un gasto, ya que hubiese llegado a la gente, pero no se hubiese logrado comunicar como nosotras queremos comunicar el proyecto. Por eso, al tener redes sociales uno está en constante movimiento, constante cambio y en constante crítica con la gente que es parte del proyecto y que nos ayuda a seguir avanzando y a seguir creciendo, algo que quizás con la televisión hubiese quedado en más una publicidad.
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Al no recibir
subsidio, ¿Qué estrategias llevan adelante para poder financiarse?
- Una de las ideas del 2020
era empezar activar MercadoLibre, ya que esta plataforma de ventas habilitó
para fundaciones y ONGS un botón donde se podía donar. La idea era empezar a
recibir donaciones, pero a raíz del COVID nos echamos para atrás tratando de
aguantar un año más, sin ningún tipo de recursos más que el que hoy nos brinda
la empresa que nos ayuda.
¿Brindan cursos o
capacitaciones a quienes se suman a trabajar a la organización? ¿Cómo es el
trabajo con los voluntarios?
-Hacemos jornada de voluntariados donde la gente, cualquier particular, puede donar un día de su vida en venir a trabajar de manera colaborativa junto a la Fundación, conocer el proyecto y conocer la empresa donde se hace la transformación. Sin embargo, en la actualidad, la idea de voluntariado no es como la planteamos junto con la directora, Flavia Taraborelli. Nuestra idea de voluntarios no es que todo sea de corazón. Nuestra idea es que, si ese voluntario tiene que salir a la calle a comunicar el proyecto, pueda tomar una botella de agua, pueda comer un sanguchito, pueda viajar y movilizarse hasta donde quiera. Entonces, nuestra idea de voluntariado desde la Fundación siempre es con el viático pago, por eso, es que por el momento no hay tantos voluntarios, sino días de voluntariado.
Esta Fundación
tiene sedes en algunos países de Latinoamérica ¿Cómo es la comunicación y la
relación con ellas?
- Desde nuestra sede tuvimos relación con Colombia,
uno de los países que también tienen una fundación que se dedica al reciclado,
pero la realidad es que ellos hace tiempo que no están trabajando. En
Latinoamérica, los únicos países que más o menos están llevando adelante las
actividades son Chile y Argentina.
Pero con Ecuador y Colombia la
verdad que no tenemos contacto ni relación, ni sabemos cómo está yendo la
fundación allá. Las últimas veces que se habló con esos países no hubo
respuesta favorable por parte de ellos, estaban a punto de cerrar.
También podes visitar aquí los Puntos de Acopio.



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